Contexto
histórico, pensamiento crítico,
actitud
ética y apreciación estética
Martín
Cruz Santos
“Una
vida sin reflexión no merece la pena ser vivida”.[1]
Sócrates
Rehacer la síntesis de la vida amerita un
examen reflexivo que he practicado en momentos distintos desde mi juventud
hasta la vejez. Es retomar la trayectoria vital tejiendo un recuento capaz de
abreviar las experiencias añejadas. Destapar
el baúl de las memorias para seleccionar las piezas de cada retrato anterior
evoca hitos y puntos de inflexión. En los márgenes porosos de los recuerdos
habitan aprendizajes inconclusos habidos en periodos cruciales. Los cambios de
rumbo dejaron señales indelebles para atisbar continuidades y discontinuidades
en la extensión de la ruta. Bien lo afirmó el cantautor cubano Pablo Milanés
(1943-2022): “Cada paso anterior deja una huella que lejos de borrarse, se
incorpora, a tu saco tan lleno de recuerdos que, cuando menos se imagina,
afloran”.[2]
Probablemente, mi etapa universitaria
prolongada entre los estudios formales y la docencia (unos 40 años
aproximadamente), contribuyó con un cúmulo de herramientas didácticas y lecciones
asimiladas que facilitan visualizar, desde perspectivas diversas, los pasos
andados. Entre lo que estudié, investigué y enseñé emergieron las claves para
categorizar lo vivido. El inventario, hasta el presente, anida en el título de
este escrito: contexto histórico, pensamiento crítico, actitud ética y
apreciación estética.
Llamamos historia a lo que hacemos los
humanos a través del tiempo en espacios determinados. Sobrevienen los hechos en
entornos territoriales, por ende, geográficos, y en situaciones imaginadas
enmarcadas en procesos políticos, económicos y sociales. Es en un conjunto de
circunstancias específicas donde los acontecimientos históricos suceden. La
complejidad de la interacción de quienes configuramos las clases sociales, los
intereses y visiones del mundo o ideologías influyen en la materialidad de las
causas y los efectos sociales, internacionales y mundiales. Entender qué, cómo,
cuándo, dónde, quiénes y por qué ocurren los eventos requiere enfocar adecuadamente
el marco habilitador de las transformaciones con sus antecedentes remotos e
inmediatos. Inferir contextualmente es superar las estrecheces mentales que
individualizan y segmentan ocultando la inmensidad del bosque comunitario. Aprendí
que pretender observar sin tomar en consideración esa trama dinámica, que puede
tornarse en una vorágine, desvía la atención de lo medular y torna la acción en
acto aislado e ineficaz.
Ahora bien, pensar y razonar no son sinónimos,
aunque sí piezas de un mismo engranaje. En principio, todos pensamos, si
tenemos la capacidad de generar ideas y juicios mentales a través de la
conceptualización. Mas el razonamiento conlleva organizar, relacionar y
concluir a partir de la información inicial abstraída. Expresa un proverbio
chino: “El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el
agua es turbia al principio, más luego se clarifica”. Hacerlo críticamente es
inherente al raciocinio, porque tiende a poner en crisis tanto el andamiaje
como el contenido de lo pensado. Es crítico por la propensión a la duda e
inquirir y analizar concienzudamente. Ir a la raíz del asunto es propio del
quehacer filosófico que prioriza las habilidades para cuestionar e investigar
con curiosidad epistemológica. Lo contrario es aceptar sin miramientos ni ir
más allá de lo aparente. Cuando razonamos es desde un posicionamiento cultural desmontando
ideas preconcebidas y abriendo las fronteras cognitivas. Enseñando comprendí la
importancia mayor de discurrir sin reparo, porque los humanos sufrimos de la
intencionalidad de moldear el ideario de nuestros congéneres, aunque las
falacias permeen la argumentación comunicada.[3]
Considero que sería imposible que tras la
carrera académica y el ahondamiento en dichos temas no hubiera desarrollado
actitudes entreveradas con un componente ético.[4] Máxime dadas las aristas
concernientes a la convivencia ciudadana que debemos construir. Sostengo que la
coherencia del crecimiento humano saludable estaría incompleta sin la
integración del cogitar, decir y hacer en el ethos o el modo de ser
adquirido. La disposición para actuar conforme a los principios internalizados,
más que a una moral consuetudinaria, es el ejercicio de la “práctica
reflexiva de la libertad”, según planteara Michel Foucault.[5] De modo que ese talante edificado,
y revisado continuamente, que faculta para las variaciones inevitables, es un
rasgo definitorio de lo que intento ser. Sin duda alguna, el saber teórico y
práctico adjudicable al juicio consustancial a la eticidad aporta a la socialización
para levantar los consensos mínimos que rigen las relaciones de poder entre los
individuos. A propósito, un aspecto muy necesario en esta época tan convulsiva.
Vivir conscientemente las realidades interpretándolas
con criterios propios y conducirse acorde a lo decidido en coyunturas precisas,
implica, además, afinar la apreciación estética. Me refiero a la aptitud sensible
para percibir, disfrutar, contemplar y estimar la belleza en ámbitos
diferentes. Cualidad que propicia admirar lo hermoso en su omnipresencia natural
y en las manifestaciones artísticas, así como también, en las actividades culturales
y creativas para advenir a ellas. A partir de lo cual, el sentimiento más
sublime irrumpe en la armonía poética de escribir, describir y “nombrar lo
pequeño y lo finito con la eternidad de las palabras.”[6]
Lejos de haber contradicción entre habitar las condiciones materiales, cavilarlas
y sentir emotividad, encontramos la complementación subyacente a la existencia
humana.
Cuando diviso las montañas ubicadas en el
horizonte frente a mi ventana, no alcanzo a otear la expansión de los
Farallones del Citará,[7]pero, me regocija aquilatar
la sinopsis de su vastedad. Metáfora del registro ensayado sin el objetivo de
agotar el itinerario de un ciclo resumido en un acápite, aunque reconociendo
que, como afirmara el apóstol de Cuba, José Martí: “Toda la gloria del mundo
cabe en un grano de maíz”.[8]
Semilla tan esencial en la gastronomía y la simbología latinoamericana como es el
hurgar metódico en mis Reflexiones desde El Jardín.
[1]
La máxima es atribuida al filósofo griego Sócrates (fallecido en el 399 a.n.e.)
por su discípulo Platón (427-347 a.n.e), quien la incluyó en la obra titulada Apología
de Sócrates, versión del discurso pronunciado por Sócrates en su auto
defensa en los tribunales atenienses donde fue condenado a muerte.
[2]
Pablo Milanés, canción: El tiempo, el implacable, el que pasó; álbum: La
vida no vale nada; disqueras: Areito (Cuba) y Le Chant Du
Monde (Francia), 1976.
[3] Al respecto, recomiendo la lectura de una de mis reflexiones previas titulada Falacias, indiferencias y silencios, disponible en: https://conversacionesconmartincruzsantos.blogspot.com/2025/11/falacias-indiferencias-y-silencios.html
[4]
Esta reflexión es la tercera que publico en el Blog donde abordo el tema ético.
La primera se titula Defensa ética del ocio: https://conversacionesconmartincruzsantos.blogspot.com/2023/12/defensa-etica-del-ocio-martin-cruz.html
; la segunda, La ética otra vez: https://conversacionesconmartincruzsantos.blogspot.com/2024/03/la-etica-otra-vez-martin-cruz-santos.html
[5] Michel Foucault, La ética del cuidado de sí como práctica de la libertad, diálogo con H. Becker, R. Fornet Betancourt, A. Gómez Müller, 20 de enero de 1984, disponible en línea: https://www.topologik.net/michel_foucault.htm
[6] Renier
Castellanos Meneses (2024), Estado de cordura, Medellín: Llano Posada &
CIA Editores, pág. 97.
[7]
Sobre ese impresionante complejo montañoso de la cordillera occidental de Los
Andes colombianos, recomiendo la lectura de: Jorge Giraldo Ramírez (2022), Citará:
la montaña, el hogar, Medellín: Editorial Grámmata.
[8]
La expresión fue escrita por José Martí (1853-1895) en una carta dirigida al patriota
y Mayor General del Ejército Libertador de Cuba, José Antonio de la Caridad
Maceo y Grajales (1845-1896), usualmente conocido como Antonio Maceo, en el
contexto de la lucha por la independencia de Cuba frente a España en 1893.



