01 junio 2026




                                                                    Reseña del libro

Entre montañas e historias se hace el Jardín: miradas etnográficas

 

Martín Cruz Santos

 

    La publicación reciente del libro titulado Entre montañas e historias se hace el Jardín: miradas etnográficas (2026)[1] es el producto del trabajo de campo de estudiantes del curso de Investigación Etnográfica del Pregrado en Antropología de la Universidad de Antioquia (UdeA) en Medellín, Colombia. Durante una semana, en diciembre de 2025, con la mentoría del doctor Jonathan Echeverri Zuluaga, el grupo recorrió parte del territorio del municipio de Jardín, localizado en el suroeste del departamento de Antioquia, para observar, conversar, registrar y analizar diversas manifestaciones culturales de quienes lo habitan. Mediante sus apuntes, diarios de campo y fotografías lograron plasmar no solo sus perspectivas, sino también las memorias de las vivencias.

   El texto consta de siete capítulos organizados acertadamente y precedidos por los agradecimientos y una introducción de Echeverri Zuluaga. Aneja al final pinturas y fotos hechas por residentes. Considero un acierto haber comenzado la exposición textual con la inspiración poética de Pedro Alonso Agudelo Rendón y Effy Osorio Pinilla que dan paso a los enfoques de carácter biológico y cultural.

     Mundos interespecie es la categoría que abre el diálogo leyente y propicia reflexiones bioéticas sobre las prácticas de conservación de especies, en particular, las aves. Laura Michelle Agudelo Marín pajareó con el acompañamiento bien orientado de Élver Andrés Ledesma, especialista en reservas naturales, el reconocido biólogo y pajarero, José Castaño, y el doctor Luis Orlando Marulanda Orozco, director de la Reserva Natural Jardín de Rocas. De su escrito emanan momentos compartidos y salpicados por una curiosidad ávida capaz de registrar los andares forjados en busca de una convivencia biocéntrica. Por su parte, Natalia Medina Taborda supo adentrarse por senderos aromáticos y saberes añejados en torno a la agricultura cafetera. Jardín es partícipe de la geografía cultural del café. Es un pueblo con vocación agrícola que transita por la vía turística. Tomar un tinto en las cercanías del Parque El Libertador es un ritual que apela a la expansión mundial de ese fruto ancestral. Desde que la bebida fue esparciéndose históricamente a partir de su origen en Etiopía, surgieron caracterizaciones y sensibilidades complejas que fundamentan la pregunta formulada por Natalia: ¿Qué sabe uno realmente del café?

   Las abejas, cuya presencia es imprescindible en el hábitat planetario, motivaron a Briana Camila Cediel, quien captó la acogida recibida por los tours que promueven la comprensión de la necesidad de cuidar las polinizadoras nativas más allá de la popularidad de la miel que de ellas extraemos. La cotidianidad y cercanía de los proyectos agroecológicos en las veredas con prácticas adecuadas, ciertamente, convierten el espacio en “tierra prometida” donde la abundancia no es un milagro, es el resultado de un vínculo interespecie que se ha sostenido en el tiempo”[2].

   Cabe resaltar los signos de carácter creativo plasmados en las páginas de la obra reseñada.  La autoría variada, que incluye a jardineños, destaca el arte y la creación, cuyas expresiones abonan dinámicas estéticas de conexiones identitarias. No faltan los abordajes en cuanto a la gastronomía y los sabores (leer a Alejandra Estrada Quintero y Tomás González Agudelo), la literatura (leer a María Isabella Henao Hernández), los murales (leer a María Salomé Agudelo Barón), y, cómo no, el patrimonio arquitectónico constituido, principalmente, por la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción de María y el Parque el Libertador, declarados monumentos nacionales de la República de Colombia mediante el Decreto 1132 de 1985 (leer a Larry Jesús Valencia Guzmán). En el contexto de los encuentros comunitarios, cuando la tertulia nos acompaña, el Parque es un espacio sin parangón, la sala de la casa jardineña donde el taburete autóctono es un elemento medular por su valor simbólico de tradición y arraigo territorial (leer a Angelina Sabogal Jaramillo).  

   Por otro lado, el conservadurismo político y religioso es evidente en Jardín, como en otros lugares del Departamento. La inclusión del apartado sobre las Subjetividades en disputa abre oportunidades para conversaciones libres de prejuicios y estigmas excluyentes (leer a Effy Osorio Padilla y Gerson José Peralta Sepúlveda). Es un punto de partida beneficioso, si somos honestos al abordar controversias inconclusas. De hecho, el tema empalma con el peliagudo de la Espiritualidad y religiosidad (leer a Sarah Laleshka Gómez Lanos y Juan Carlos Durán Taborda), desarrollado, a mi juicio, con el respeto debido tanto a la religión institucionalizada como a la popular y la Embera-chamí. Ambos aspectos entreveran líneas de investigación inferidas de los ensayos, que debemos tomar en cuenta.

   En relación con la enseñanza y el aprendizaje, hay instancias sociales cuya labor es encomiable. Es el caso de la Corporación Escuela de Música de Jardín, a la cual dedicó su aportación la estudiante Vanesa Castaño Arenas. El sentido testimonial y afectivo, con acordes didácticos permea la óptica escrita. No es para menos, porque la misión de este referente importantísimo es ser una instancia de formación artística, que ofrece programas de música para niños y niñas, jóvenes y adultos con el propósito de contribuir al crecimiento integral de sus estudiantes.

    Nos enorgullece el aporte reflexivo de una docente muy querida en Jardín, Mercedes del Tránsito Arrubla Carmona, quien ha ejercido su proyecto didáctico en la Institución Educativa Miguel Valencia, ubicada en la vereda Verdún. Desde ese espacio rural ha impulsado una conversación global que conecta a la comunidad con el mundo. Un lema vital estimula a la galardonada educadora: “Aprender observando, pensando, haciendo, experimentando investigando y jugando”.

    Las miradas etnográficas del colectivo estudiantil arrojan luz, asimismo, sobre el turismo masivo y sus repercusiones (leer a Nicolás Moreno Millán y Alejandra Villa Tobón).  Denotan la importancia de la organización para atender un fenómeno de interés social que debe ser indagado con el propósito de obtener resultados y tomar decisiones. Quienes hemos participado en la dilucidación de las aristas al respecto (la sección incluye un artículo mío) debemos procurar que las anotaciones antropológicas construidas individual y pluralmente sean pertinentes y actualizadas en las políticas públicas y la planificación municipal.  

   Recomendamos encarecidamente la lectura de Entre montañas e historias se hace el Jardín: miradas etnográficas. La rigurosidad académica y metodológica del estudio realizado convoca a socializarlo, de modo que rebase las afinidades personales, apele al análisis documentado, fomente la discusión de ideas diferentes y amplíe los horizontes de la comunidad jardineña.



[1] Jonatan Echeverri Zuluaga y otros (2026), Entre montañas e historias se hace el Jardín: miradas etnográficas, Medellín: Páramo Editorial.

[2] Ibid., 57.