12 octubre 2025


 

Reseña del libro

Creación e interpretación del Bolero:

 una aproximación desde la historia, la literatura y la performance

de Pablo Alexis Santos Sánchez

 

 

Martín Cruz Santos

 

   El cantante, actor y educador puertorriqueño Pablo Alexis Santos Sánchez publicó recientemente el libro titulado Creación e interpretación del bolero: una aproximación desde la historia, la literatura y la performance.[1] La obra propicia una lectura informada y profunda gracias a los recursos recursos epistemológicos y la metodología investigativa utilizada por el autor para lograr un acercamiento musical, literario, histórico y autobiográfico al género musical del bolero. Su escritor es un intérprete apasionado que expone los hallazgos de una indagación de la cual es parte, no aparte, porque el sujeto investigador ha sido influido a la vez que aporta su talento artístico al desarrollo del objeto estudiado.  

   Seis apartados configuran el esquema de organización expositiva. El primero ocupa la experiencia musical y académica del ensayista, que es clave como punto de partida, a nuestro juicio, porque ejemplifica lo aseverado al final del párrafo anterior. Dedica el segundo al bolero en la historia como preámbulo a los siguientes, tercero y cuarto, cuyas páginas recogen el devenir de ese género en coyunturas históricas determinantes. El quinto capítulo recapitula y profundiza el planteamiento inicial al retomar el aspecto autobiográfico de su proceso creador. Concluye el sexto con las reflexiones finales.  Es un acierto el contenido fotográfico que actúa como registro informativo y testimonial complementario. Asimismo, incluye referencias bibliográficas amplias.

    Cabe destacar el énfasis en la contextualización de cada una de las piezas musicales analizadas en el texto. Conocer e interpretar el trasfondo social, político, económico y cultural coadyuva a la comprensión temática que subyace a una canción, así lo argumenta Santos Sánchez:

“El hecho musical no es una estructura aislada o autosuficiente que esté desvinculado del carácter político, social o económico, sino justo, al contrario. Como expresión humana, la música -una determinada música- solo puede entenderse dentro de un contexto, porque es ese contexto el que la dota de un determinado valor y el que también ocasiona que predominen en ella unas emociones y no otras”.[2]

 

No puede ser de otro modo, ya que el bolero, como cualquier otra creación simbólica pertenece a un espacio y tiempo condicionado por las circunstancias materiales que afectan a quienes integran un colectivo humano.

   El escrito expone las fases del recorrido bolerístico a partir de sus orígenes en Cuba durante el tercio final del siglo XIX. Sucedió en el oriente de la Isla caribeña, en Santiago, donde la marginalidad popular dio a luz un ritmo novel en el cual la guitarra arpegiada estuvo ausente, pero sí la presencia de un rasgado de cuerdas que lo aceleraba.[3]  Trovadores como Sindo Garay, Rosendo Ruiz, Alberto Villalón, entre otros, fueron iniciadores de la musicalización del bolero y entreveraron los rasgos propios de esa primera etapa. Así lo relata Pablo Alexis Santos en el apartado tercero de su trabajo escrito, uno versado en la auscultación y el análisis de diversidad de fuentes primarias y secundarias, así como también en la fundamentación teórica necesaria para un trabajo de índole académico.  

    México, cuya geografía cultural representa la segunda etapa evolutiva del bolero, tributó una continuidad enriquecedora en la que destaca el insigne compositor Agustín Lara. Es un mérito del libro rescatar las memorias del cambio principal que produjo la tierra azteca al sustituir la guitarra por el piano, que “provocaba que el acento musical en el bolero -que había sido uno de sus elementos definitorios- pasara más desapercibido y perdiera fuerza, al contrario de lo que ocurría con las guitarras con las que el acento rítmico del cinquillo era muy marcado”.[4] Los ciclos ulteriores quedarían marcados por la versatilidad del tránsito mexicano.

    En su tercer periodo, advino al bolero un auge peculiar en Puerto Rico. Compositores como Rafael Hernández, Pedro Flores, Silvia Rexach, Bobby Capó y Benito de Jesús, para mencionar algunos, crearon canciones memorables que son parte del repertorio de la música latinoamericana. Las características propias de ese tiempo dan cuenta de elementos emotivos y cognitivos de particular significado en la discursividad puertorriqueña. Las páginas dedicadas a dirimir la cuestión detallan los temas específicos que describen la sociedad, la situación económica, la migración, la condición colonial de Puerto Rico y distintos ángulos del quehacer humano.

     Si bien el bolero es relacionado con el romance, la afectividad, los amores posibles como también los imposibles, su creación musical abre un abanico de inspiraciones. En palabras de Pablo Alexis:

“El yo bolerístico recorre la vida, refleja la existencia humana y perpetúa el amor. Por eso su recorrido es continuo y heterogéneo: le canta a la mujer, a la Patria, desmiente a Dios, transgrede los estatutos sociales, le canta a la identidad, nos hace reflexionar sobre asuntos históricos y sociales, en fin, el bolero es el desahogo y el reflejo musical del latinoamericano”.[5]

 

Ciertamente, una contribución adicional de la publicación es evidenciar el talante polifacético del camino iniciado en Cuba otrora y transmutado en el archipiélago borincano. Una actualización hecha con la participación de intérpretes varios entrevistados por Santos Sánchez abona la discusión y perfila posibles líneas de investigación abiertas gracias a los resultados difundidos en el libro.

    En el epílogo quedan demostrados los enfoques empleados y la indudable proyección en las experiencias estéticas del autor, a quien auguramos éxitos en la continuidad de su trayectoria creativa. Recomendamos la lectura de Creación e interpretación del bolero en nuestras Reflexiones desde El Jardín.

    



[1] Pablo Alexis Santos Sánchez (2025), Creación e interpretación del Bolero: una aproximación desde la historia, la literatura y la performance, Mayagüez: C.P.P Editores.

[2] Ibid., 24.

[3] Ibid., 27.

[4] Ibid., 57.

[5] Ibid., 134.

2 comentarios:

  1. Tuve el honor de tenerlo como facultad en Bayamon y conocer también su talento artístico. Ciertamente, polifacético y extraordinario ser. Gracias por esa reseña, Martin. A comprar el libro voy!

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